domingo, 26 de febrero de 2017

OBSERVAR A LAS MUJERES DE NUESTRO ALREDEDOR

Clara Campoamor

       Me decanto por Clara Campoamor, una mujer luchadora por los derechos de la mujer y de los hijos. 
      Feminista, abogada, política, comprometida con sus ideales hasta el último día de su vida, Clara Campoamor es una de las grandes figuras de la historia del siglo XX en nuestro país. Cuando las mujeres eran una exagerada minoría en las universidades españolas, Clara consiguió hacerse un hueco y se licenció en derecho. Cuando ellas raramente ejercían, Clara trabajó como abogado y tramitó los primeros divorcios. Cuando las mujeres no existían en el Parlamento, ella entró en el hemiciclo defendiendo sus derechos. Cuando incluso había mujeres que no aceptaban el voto femenino, Clara Campoamor luchó por conseguirlo.

Un largo camino hacia la universidad
     Clara Campoamor Rodríguez nació en madrid el 12 de febrero de 1880. Hija de un contable, Manuel Campoamor, y una costurera, María Pilar Rodríguez, Clara no pudo estudiar de jovencita como habría querido. Con trece años quedaba huérfana de padre por lo que tuvo que abandonar sus estudios y ayudar a su madre cosiendo, como dependienta y telefonista.

     Tenía 21 años cuando aprobó unas oposiciones al cuerpo auxiliar de Telégrafos y posteriormente como profesora de taquigrafía y mecanografía. Con estos trabajos que compaginaba haciendo de secretaria en distintos periódicos pudo ahorrar el dinero suficiente como para iniciar sus estudios de bachillerato. Tenía entonces 33 años. Tres años después se había licenciado en derecho.

El voto femenino.
      Uno de los temas que se debatieron con gran intensidad en aquel parlamento republicano fue el derecho al voto de la mujer. Lo curioso fue que el enfrentamiento más vehemente lo protagonizaron dos diputadas. Mientras Clara defendía que la mujer, como el hombre, debía de tener pleno derecho a votar, fuera cual fuera su tendencia política, Victoria aseguraba que el sufragio femenino supondría una amplia derrota de la izquierda pues estaba convencida de que las mujeres defenderían mayoritariamente las ideas de derechas.

Un largo exilio.
     Cuando en 1936 estallaba la Guerra Civil Española, el exilio fue el camino de muchos, entre ellos, el de Clara. Primero en Lausana y después en Buenos Aires, buscó en varias ocasiones la manera de volver a su patria. Pero una injusta y no demostrada acusación de pertenencia a la masonería se lo impidieron.
     Clara Campoamor terminó sus días en Lausana, donde moría de cáncer el 30 de abril de 1972. Tenía 84 años. Sus restos fueron trasladados a San Sebastián. Su vida y su legado ha sido desde entonces recordado como el de una mujer valiente y luchadora que no dudó en dedicar todos sus esfuerzos en defender la causa en la que ella creía fervientemente. 


Con respecto a describir en breves palabras la vida de Clara Campoamor abogada y luchadora sobre los derechos de la mujer y del voto femenino, quiero también hacer partícipe de una luchadora nata que es mi madre. En el hogar es una luchadora con matrícula de honor, aunque algunas veces falla algún que otro desencuentro con los roles que desempeñamos. 
 También es cierto que el papel del padre o papa en la familia juega un rol muy importante que es el de estabilidad y seriedad. Los hombres en ciertas ocasiones tienen desventajas pero en gran medida las mujeres perdemos, ya que en la sociedad hoy en día cuesta entender que las mujeres estemos trabajando y sacando a la familia hacia adelante. No se pueden olvidar a las mujeres que han luchado por hacerse un hueco en la sociedad, por ser respetadas por sus labores, por sus inventos, por sus innovaciones, por sus logros en la ciencia, por sus poesias, por sus escritos,etc. no hay que olvidar todo aquello. Hay que luchar todos por la igualdad de género y de derechos. Respetemos unos a otros y demos libertad de expresión.





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